Todos tenemos derecho a tener una página para comunicarnos y expresarnos mediante ella. Pero no todos somos eruditos y cometemos faltas de ortografía. Hasta los eruditos las cometen. A veces por escribir apurados, a veces por estar distraídos. Lo cierto es que resulta muy desagradable, para quien escribe mejor que uno, ver tantas faltas de ortografía como las que hay en algunas publicaciones. Y es muchísimo más desagradable todavía, encontrar horrores de ortografía en páginas en donde “la estrella” es la expresión, más que el contenido. Desisto de leer algunas páginas cuyos autores se expresan muy bellamente, pero…
Una cosa es comunicar algo, informar… Y otra muy diferente es el arte de la palabra. Hay personas que tienen el arte de la palabra. Pero el arte de la palabra dicha y no escrita. Es penoso ver cómo se opaca la belleza de una maravillosa narración o de un precioso poema a causa de la ortografía del autor.
Hay varias maneras de publicar con ortografía aceptable: consultando el diccionario o preguntando a quien sabe más que nosotros. Estas dos maneras no son muy prácticas, pues necesitamos depender de que alguien esté cerca de nosotros al redactar o tener el diccionario siempre a mano.
Pero la tecnología actual nos provee de herramientas disponibles, sin necesidad de que nos alejemos de la PC, de que nos detengamos a cada instante para consultar, y perder, así el hilo de lo que queremos expresar.
¿Sabías que el editor de entradas dispone de un verificador de ortografía? Al terminar de redactar tu entrada podés ver señaladas las palabras mal escritas, con sólo hacer un clic en el icono apropiado (el marcado con un círculo rojo, en la imagen).

Una vez pulsado el botón indicado, veremos el editor con los errores marcados, así:
Este corrector sólo marca errores, no los corrige; ésa es tarea nuestra. Tampoco es muy completo y efectivo, no marca errores de puntuación. Yo sólo lo uso ocasionalmente, para textos poco extensos. Me resulta más conveniente preparar el texto en "WORD", su corrector es más completo. Si hacés clic en la segunda imagen, verás que no señaló comas y puntos mal colocados ("WORD" lo hace). La coma, el punto y coma y el punto final van inmediatamente después de la palabra anterio, sin espacio de por medio; el espacio va después, antes de la palabra siguiente. Esas comas (o puntos, dos puntos, paréntesis, etc) sueltos al inicio de una línea, que quedan tan horribles, se deben a que se colocó el espacio antes de ellas. El programa separa al final de cada línea según el espacio, pero sabe que no debe separar la coma de la palabra que la antecede, siempre que no haya un espacio. Este corrector no marcó esos errores. Tampoco marcó palabras a las que les falta alguna letra.
Por eso es conveniente, para textos extensos o complicados, redactarlos en "WORD" y luego copiarlos y pegarlos en el editor. A veces no quedan como queremos porque se pegan con su formato original (El de "WORD"), y no podemos arreglarlos justamente a causa de ese formato. Para resolver esto, usamos el botón cuya imagen es una goma de borrar, al final de la serie de iconos del editor. Ése botón no borra el texto, sólo elimina el formato que no deseamos. Para esto, seleccionamos el texto cuyo formato queremos eliminar, y después hacemos clic en la goma. Una vez borrado el formato original, aplicamos el formato que nos gustaría para la nueva entrada.